Cuatro semanas de clase más… seis semanas para selectividad. ¡Qué cerca se ev todo ya! y pensar que hace unos meses decía: bah aún queda mucho. Pero el caso es que cada vez está más cerca y… arg! los nervios y el agobio aumentan. En el instituto todos los profesores van a saco dando todo lo atrasado en el curso y no pasa una semana sin 2-3 exámenes mínimo, y aún quedan los finales por delante. Me paso muchos días sentada en esta misma silla desde la que escribo ahora, bebiendo libros, repasando ecuaciones… y con muy poca o ninguna inspiración o gana para escribir. Sinceramente, cuando pillo un rato libre salgo por ahí a despejarme y a hacer cualquier cosa que no sea estar sentada en esta silla. Ahora no puedo mantener el blog diario, ni leeros diariamente, aunque me guste, pero el simple hecho de estar aquí, postrada frente al ordenador en el que me dejo la vista leyendo exámenes de selectividad y buscando como loca cosas en internet, me resulta agotador y pretendo evitarlo cuanto más mejor. Así que de momento, disculpad el poco caudal de entradas que llegan a mi blog y los pocos comentarios que dejo, pero no doy más de mi.
Sólo son seis semanas, solo 42 días y…. arg! de nuevo el agobio. Y si ¬¬ ya sé que el examen de selectividad no es muy dificil en sí, pero sacar un 8,75 no es tan fácil…






Cuando las palabras se callan y, sigilosas, dejan paso al silencio, huyendo hacia el rincón más oscuro del alma, es entonces cuando ésta comienza a hablar. Cuando las palabras se olvidan de su propio sonido, cuando ya no recuerdan ni el tono de la voz que antes las hablaba, es entonces cuando el alma es capaz de expresarse con la claridad que antes la voz no le dejaba…
























